En estos momentos de crisis (
la costumbre de empezar así las noticias), el único medio que se salva es internet. Los que nos dedicamos a los medios online deberíamos estar agradecidos de haber elegido internet como soporte para trabajar, porque al menos así nos libramos de los despidos masivos que están sufriendo otros colegas (300 en El Mundo según los rumores y otros tantos en Vocento
). Pero, queridos compañeros, no todo es miel sobre hojuelas en la red. Los medios online no sólo estamos sometidos a la tiranía de la audiencia y la publicidad, el "todopoderoso Google" (jajaja chiste local) rige nuestra labor diaria.
Hoy me he pasado media mañana leyendo un anteproyecto de ley y buscando a algún abogado que me explicara ese monton de folios poco entendibles. El objetivo: elaborar una noticia completa sobre la importancia (y posible polémica, según mi jefe...) que implica la aprobación de la ley en cuestión. Pero a mi jefe le dio igual, y su prioridad del día fue la siguiente:
Suena el teléfono. Nadie quiere cogerlo. "No estamos, no estamos" gime alguien por ahí. El jefe estaba del otro lado del auricular. Acababa de ver un "medio de la competencia" que tenía una noticia que nosotros no. Entro de inmediato en dicha página y, efectivamente, me encuentro con un titular que informaba sobre un dato que yo desconocía. Hago clic y entro para leer la noticia. ¡Oh sorpresa! Lo que me encuentro es un copia-y-pega de una convocatoria de prensa... de estudio y/o de noticia na' de na'.
Se lo digo a mi jefe, pero no lo entiende (¿tan difícil es, chico?). Le digo que eso es ENGAÑAR al lector, que ese "medio de la competencia" es experto en eso, en atraer lectores para luego darles caldo con el dedo (es decir, na' de na'). El éxito de ese "medio" es tener unos excelentes SEO's que saben lo que tienen que hacer para posicionarse entre los primeros resultados de búsqueda en Google. ¿Su respuesta? Que nosotros tenemos que hacer lo mismo, que no se nos pueden escapar... 
Ahora resulta que cinco años de carrera no me han servido de nada, porque nadie durante todo ese tiempo me enseñó que vale la mentira con tal de tener lectores. ¡Vaya mier... de universidad en la que he estudiado, hombre! Si algún profesor me lo hubiera enseñado, hoy mi jefe no me habría reñido por no haber engañado al lector...
Pero vamos a ver, ¿qué dice mi título? Licenciada en Periodismo. PERIODISMO. "¿Y qué hace un periodista papá?", pregunté de pequeña. "Pues informar a la gente hijita". Años después me vengo enterando que no, que lo que tengo que hacer es ingeniármelas para que mi "noticia" salga la primera en Google...
Ya me voy, disculpad que mi primer post haya sido tan largo, pero es que hoy soy una periodista cabreada...